Amaneciendo

Amaneciendo
Luz del interior/Foto de Internet

viernes, 2 de octubre de 2015

Canto tercero







Abstraídos en el inconsciente regazo de la hoja blanca,
calla la palabra que une nuestros cuerpos blancos.
Instantes de la noche que sueña y el viento mudo que 
galopa extensiones despejadas buscando un olmo
 
donde plantar la luna.
Ahora que nuestras almas descansan txirimiri de montañas
y húmedas batallas,
ahora camina como nunca lo hizo...
DESNUDO.

Acompañan a las murallas de piedra una yedra
transparente y cerca del agua una rana que croa;
algo festivo tiene esta noche de encuentros.
 
Siento el canto de las sirenas, irresistible.

Ahora que la niña se peina su trenza larga y ondulada,
sentada en la turbina que despierta pantanos.

Las esferas de mis ojos lentamente se encuentran,
 
sin excusas, en la monótona plaza de una noche
pintada de azafrán.