Amaneciendo

Amaneciendo
Luz del interior/Foto de Internet

sábado, 28 de marzo de 2015

Canto decimosexto










Parpadea la marea dócil de los sonoro moluscos de caparazón bruñido.
Parpadean haces de centellas en la penumbra débil de la terraza etérea,
aislante, íntima, honda, alta y verde.
Parpadea el fuego relampagueante de este día de pájaros cucos
y croar de ranas.

Habernos perdido en la profundidad de la distancia, del tiempo, del sueño,
y quedarnos perplejos en la playa, sin que el viento borre el paisaje
de tu alma.
Eternamente juntos al despuntar del alba.
Poner freno para que la rueda lleve el paso lento.
Detenerme junto al portal de tu casa,
 para intimar con los jazmines de tu patio,
y permanecer siempre flotando en el carmín de tus labios.

Recorrer senderos serpenteantes para llegar más tarde a la estación del día,
repitiendo en la vuelta del camino círculos tras círculos.

¡ Qué grande la dicha de esta noche
que nos cautiva desde su mirador !